“Qué lindo ver arder un fuego debajo de ese mar!

Cada vez que miro Mar Borrascoso algo se comprime dentro de mí,

es una sensación entre el pecho y la tráquea, como una ligera mordedura.

He llegado a respetar esa puntada, a prestarle atención, porque mi cuerpo alcanza conclusiones antes que mi mente. Más tarde, rezagado,

llega a la escena mi intelecto con su incompleto kit de herramientas”.

 

“El nervio óptico”, María Gainza

 

 

LO QUE QUIERA EL UNIVERSO

 

El agua recorre, separa, limpia. Todo lo hace.

10000 km de distancia: dos artistas confluyen como ríos

a un océano de deseo

rastrillan la arena encienden el mar

estallan la idea de experimentación y azar

en una miríada de planos hecha añicos.

No dejan que el cosmos decida el destino de sus olas:

creen en el impulso de la espuma rota.

 

Video: Loli Mosquera
Audio: Iván Mezcua

Mayo, 2019

Asistir a una ruptura es siempre desapacible. Un plano que se cierra, una imagen hermosa que va pixelándose hasta convertirse en un borrón, un sonido cada vez más alto que conduce irremediablemente al silencio. La sensación que tuve al ver y escuchar Lo que quiera el universo es la de ser testigo de un desgarro íntimo, el de los amantes que se contemplan desde el futuro paseando sosegados, y se saben condenados a errar el paso y  precipitarse en la tempestad, una y otra y otra vez, hasta que el universo de nuestra cabeza quiera, hasta que deje de machacarnos con el runrún obsesivo de las olas, y cese la proyección en bucle de nuestro dolor, nuestra pasión o nuestro fracaso. Hasta que retorne la calma ilusionada, y por un momento sonríamos esperanzados, convencidos de que esta vez no acabará empozoñándose en el alquitrán  de una imagen pixelada.

 

Bea Marin